Orden del Día / 74

 

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Como lo anticipamos a principios de mes, damos por cumplido hoy nuestro compromiso de subir semanalmente los cuatro relatos que integran Los girasoles ciegos, de Alberto Méndez. Comenzamos esta misión con algunas palabras sobre su autor y cerramos el círculo con otras sobre este libro enorme.

 

En la Solapa
La guerra civil española se convierte en la pluma de Alberto Méndez en una colección de susurros, de historias contadas por fin con la boca abierta, sin eufemismos, y que desnudan fundamentalmente una inquietante verdad: después de toda aquella devastadora carnicería no hubo rastro de victoria alguna, no existió presunto héroe que no hubiese sido fatalmente derrotado. Los rumores broncos y las sílabas miedosas de aquel período forman en Los girasoles ciegos un pentagrama frágil, cuajado de notas perdidas y consonantes desgarradas que terminan por evocar una melodía, narrada en cuatro relatos que nos hablan de las vidas que fueron borradas, suprimidas.
El capitán Alegría, un miembro del ejército ganador que el día antes de la victoria se pasa al bando republicano; un joven poeta que huye con su chica embarazada y debe enfrentarse tempranamente al misterio último de la muerte; un preso que se resiste a ser fusilado cubierto de mentiras, y prefiere arrastrar consigo a la muerte los falsos y tranquilizadores recuerdos de los verdugos; y un niño que protege celosamente un secreto de las malvadas invectivas de un cura abrasado por la lascivia: los personajes de Méndez componen la memoria de una batalla sin victorias, se reivindican como los perdedores heroicos que toda guerra deja tras de sí. Porque la injusticia de la devastación en ocasiones sólo puede ser contrarrestada por un acto luminoso de justicia poética.

 

En la Contratapa
Una guerra no es sólo una epidemia: es una enfermedad crónica del hombre, la inexplicable necesidad de escenificar el infierno sin más imaginación que la de incrementar el número de cadáveres. Especular sobre la vacuna o el remedio que pueda cicatrizar la herida mas antigua de la humanidad está en manos de unos pocos; Alberto Méndez es un cirujano protector, una voz que se alza para dotar a la muerte y la derrota de su propio halo de dignidad.

 

Para quien se haya perdido alguna entrega, para quien quiera comenzar leyendo, para quienes quieran releer:

  • Primera derrota (1939): Si el corazón pensara, dejaría de latir. Leer
  • Segunda derrota (1940): Manuscrito encontrado en el olvido. Leer
  • Tercera derrota (1941): El idioma de los muertos. Leer
  •  Cuarta derrota (1942): Los girasoles ciegos. Leer

     

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    ~ por APG en julio 22, 2009.

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