Orden del Día / 72

 

A Mónica Müller la conocemos desde hace tiempo como escritora y la venimos siguiendo de cerca en su blog pero, como la mayoría de los que escribimos, ésa es sólo una faceta en su vida, porque Ememe, como la llamamos nosotros, también es médica clínica y homeópata. El día sábado 11 de Julio mantuvo un diálogo con Ernestina Pais y Alejandro Lingenti sobre la Gripe A, que nos resultó interesante y, sobretodo sensato desde su inicio en donde responde a la primera pregunta con un “No tengo la menor idea”. Nos pareció de lo más sabio que hemos escuchado hasta el momento sobre el tema en cuestión.
Aprovechamos desde aquí para desearle mejoría a Leandro Zanoni, lo invitamos a leer este diálogo y, como somos muy generosos, le regalamos una remera.

Gráfico1

 

Aquí el diálogo que no tiene desperdicio.

 

Ernestina: Buenos días, Mónica.
Mónica: Hola qué tal. Cómo te va?
Ernestina: Bien. En este momento se dice que se llega a ochenta y dos muertos como cifra oficial. ¿Podemos hablar de algo que sigue creciendo o algo que, en realidad, lo que estamos es conociendo los muertos del pico de la epidemia pero que esto tiende a bajar?
Mónica: No tengo la menor idea
Ernestina: No se puede saber eso…
Mónica: Nadie puede saber eso. Es el virus el único que lo sabe
Ernestina: A esta altura, teniendo en cuenta que las informaciones llegan de todo el país, la evolución de esto -digo, mínimamente- ¿no en todos lados evoluciona de la misma manera?
Mónica: ¿No en todos los países, preguntás?
Ernestina:
Mónica: No, por lo pronto en los países donde estamos en invierno, hay muchísima más diseminación del virus. En verano el virus detiene su contagio, digamos, o la cantidad de contagios, así que en los países fríos como Argentina y Chile, es donde estamos teniendo más casos
Ernestina: En Chile también se está viviendo…
Mónica: En Chile también, pero menos que acá.
Ernestina: Bueno, son menos también, ¿no?
Mónica: Son menos, pero proporcionalmente, hay menos contagio y menos muerte.
Alejandro: Sin embargo ayer, tanto Macri como Scioli dijeron que el pico de la epidemia ya había pasado. Hay trece muertos en Capital, pero ya pasó el momento más grave de la crisis
Mónica: Bueno, no sé con quién se comunica Macri para afirmar eso, para tener tanta información. Yo, no la tengo; ningún médico la tiene; la OMS no la tiene. Sería bueno que Macri se comunicara con la OMS para darle esas estadísticas.
Ernestina: Macri y Scioli, coincidieron.
Mónica: No, lo que sí es real es que está habiendo menos casos en las guardias, menos gente que consulta y menos casos; eso es real, pero aventurarse a decir “se acabó la epidemia”, es medio peligroso, porque es totalmente impredecible, puede haber una meseta, una bajada en cantidad de casos y un pico violento en cualquier momento; eso es típico de los virus.
Ernestina: Y Mónica, ¿puede ser que esto de que baje la cantidad de consultas tenga que ver con que ahora ya tenemos más información todos?
Mónica: No lo creo…, bueno, sí puede ser, pero la verdad es que no lo creo. No hay tanta información, en realidad; hay mucha información confusa, contradictoria, hay información terriblemente alarmista e información totalmente descuidada de que está todo bien, y las dos cosas son peligrosas.
Ernestina: Mi teoría sobre la alarma en la población, es que nunca hay que dejar de tener en cuenta que somos argentinos. Digo, hay una cosa como omnipotente en todos nosotros en pensar “no me va a pasar” “yo abro el negocio igual” Digo, ¿hay un factor argentino en la comunicación de este tipo de alertas?
Mónica: Sí, no sé si en la comunicación, pero sí en la forma de encararla, ¿no? Tanto en el dramatismo de algunas personas -yo, como médica, lo veo- de terrible dramatismo: gente que se ha encerrado en su casa con sus hijos y pidiendo delivery desde hace una semana, una verdadera paranoia, y los otros, los que andan en la calle y te tosen en la cara que es equivalente al que anda en moto a 100 km/h por la ciudad, el macho argentino, yo soy el más macho, no me importa; a mí no me va a pasar nada. Eso sí es bien argentino. Pero también hay una cosa tana en los argentinos que es este dramatismo terrible, gente que manda mails diciendo “si me la contagio, se que me voy a morir” ¡No es así! Ninguna información dice eso.
Ernestina: Pero, ¿por qué se mueren los que se mueren? Tengo dos casos cercanos de muerte y ambos tienen que ver con un mal diagnóstico: en un caso, diagnosticada una neumonía bilateral y en otro caso, haberla rechazado a la persona en la guardia de un hospital, haberla mandado a su casa, y a la semana la persona volvió mal.
Mónica: Claro, sí por supuesto, eso ocurre acá y en todo el mundo. En España la semana pasada, se murió una chica de veinte años embarazada por esa misma causa. La mandaron a su casa con antitérmicos, antibióticos y tenía una neumonía viral que, si es viral, el antibiótico no le hace nada. Eso es verdad; acá ocurre, por supuesto, como en todo el mundo: los errores médicos no son privativos de nuestro país.
Ernestina: Entonces, ¿sólo es un mal diagnóstico lo que te mata o aunque estés medicado podés morir igual?
Mónica: Sí, podés morirte igual, y podés hacerlo en veinticuatro horas. Lo feo de esta epidemia para mí, lo llamativo -porque es real que por el momento no se puede decir que es más mortal que la gripe común o menos porque, por las cifras de acá, tiene un 2,5% de mortalidad (las cifras que da la OMS, ojo, que son todos datos registrados por la OMS, pero las cifras reales pueden ser otras)-
Alejandro: Esos datos de mortalidad están dados sobre las cifras de muertos registrados en hospital, ¿no?
Mónica: No, sobre los casos concretos que da la OMS, es decir, el Ministerio de Salud mandó a la OMS casos confirmados por laboratorio y muertes confirmadas por laboratorio.
Alejandro: ¿Estamos en el orden de los ocho mil, una cosa así en la Argentina?
Mónica: No, según la OMS, el último reporte que fue el día seis -creo- eran dos mil quinientos y sesenta muertos.
Alejandro: Si los casos posibles son más de cien mil, la tasa de mortalidad es mucho más baja que esa.
Mónica: Por supuesto. Es verdad que alguien dijo que son cien mil, pero eso no se puede saber; yo creo que Manzur quiso decir “son muchos” De todas maneras me parece disparatado dar una cifra porque no se sabe en realidad cuántos son, ¿no? Con respecto a lo que decías vos de las muertes, es verdad que hay gente fuerte, saludable y joven que se muere en veinticuatro, cuarenta y ocho horas por el mismo ataque del virus. Esa es la neumonía viral contra la que el Oseltamivir, Tamiflú, bueno, relativamente se puede atajar la reproducción del virus, porque no es que el Tamiflú mata al virus, hace más lenta la multiplicación viral, nada más.
Ernestina: Vos hablás de una relativa eficacia…
Mónica: Y sí, porque no hay drogas que maten a los virus. Hay drogas que hacen más lenta la replicación del virus. El Oselltamivir, es una de ellas. Hay tres casos de resistencia viral, es decir, que este virus en tres pacientes se hizo resistente al Oseltamivir, por eso hay que amarretearlo, hay que usarlo lo mínimo posible.
Ernestina: Claro, que no se acostumbre el virus a encontrarlo.
Mónica: Cada vez que se encuentra este virus con el Oseltamivir es una ocasión para que mute y se haga resistente. Y el virus actúa así: una vez que hay uno resistente, empieza a diseminarse el virus más resistente, por una ley Darwiniana. Y después, la otra forma en que esta gripe puede matar es, una vez terminado el proceso, a los cinco, seis días, viene una neumonía bacteriana, y esa sí se puede tratar con antibiótico.
Ernestina: Pero cuando te toma…, digo, yo voy a los mitos que se están dando: Cuando te toma los pulmones, ¿es cierto que ya no hay vuelta atrás?
Mónica: Depende, si es bacteriana, sí; se trata con antibiótico. Yo tenía un caso de un chiquito con una leucemia, tuvo la gripe ésta, estuvo mal de la gripe, después se curó muy bien, y al día siguiente hizo la neumonía bacteriana, se lo trató con antibióticos y zafó muy bien. Digo, esa neumonía bacteriana se puede tratar con antibiótico. Ahora, la neumonía viral que es la del inicio, es mucho menos tratable porque la muerte viene porque los pulmones se inundan de sangre por la misma inflamación y eso es producido por una hiper reacción del organismo; por eso ocurre más en personas sanas y fuertes, y es más mortal en estas personas que en viejitos.
Ernestina: ¿La pobreza es un factor de riesgo en sí mismo?
Mónica: Bueno, por supuesto porque la gente más pobre vive más hacinada, muchas personas en un cuarto e condiciones terribles de frío y de mala alimentación. Por ese lado, sí. Ahora…, hasta ahora no está resultando así: no se sabe que los más pobres mueran más. Yo tomo siempre como modelo la epidemia de gripe de 1918, la gripe española que fue la causa de muerte más grande en toda la humanidad, era el mismo virus que éste, un N1H1. Se supone que son todos virus de la misma familia y que éste deriva de ese, que son ocho virus que van mutando, y en esa epidemia morían personas jóvenes y sanas, de entre veinte y cuarenta años, y este virus se está comportando igual -menos agresivo que aquél, por suerte o por el momento- Se comporta exactamente igual.
Ernestina: También tiene que ver con la capacidad que tenemos de informarnos o de saber lo que ocurrió en otras partes del mundo, rápidamente.
Mónica: Sí, rápidamente se va a saber, pero se va a saber completamente cuando llegue el invierno a Europa, porque cuando en Europa y EE.UU. sea invierno, ahí veremos cómo se comporta el virus, acá somos el mercado de prueba del virus: es el primer país con invierno, en donde el virus está.
 
evolución

 
Ernestina: Vos hablabas en una nota que era una mutación que se daba, era como una especie de unión extraña entre la aviar, la porcina, que tiene que ver con los métodos de producción, en estos casos, ¿por qué se siguen manteniendo los mismos métodos de producción, teniendo en cuenta que podrían dar este resultado?
Mónica: Bueno, supongo yo que son razones de negocios que yo no manejo, pero en el `18 ocurrió esto mismo: se supone que fue un ave con gripe aviar que fue comida por un chancho y mutó en el chancho. El chancho es el único animal que en su traquea permite que vivan virus aviares y humanos, entonces, ocurre eso por azar, muta en el chancho y hace que el virus aviar se combine con el porcino y se haga infectivo para los humanos. Eso ya ocurrió en el `18 cuando no había estas granjas que hay ahora, las granjas estas gigantescas como la de Méjico, en donde dicen que todo se inició, favorecen eso, pero en el `18 dicen que fue un ave contagiada que en EE.UU., en Boston, cayó en contacto con un cerdo. Ahora en Asia, lo tradicional es criar aves encima de cerdos, las granjitas son un criadero de cerdos y encima tienen las aves. Cuando empieza a haber epidemia de gripe aviar, como está habiendo ya desde hace muchos años, se sospecha que puede ocurrir ésto. Por eso muchos médicos estábamos preocupados ya hace diez años.
Ernestina: Pero es increíble, porque obviamente se tiende a pensar lo más fácil: la teoría conspirativa contra los laboratorios, pero pareciera ser algo muy elemental, y casi que acompaña el nacimiento de la especie, digo crear comida, alimento.
Mónica: Sí, pero además este tema de las teorías conspirativas, que es muy tentador, uno se sienta a fantasear y es infinito, ¿no?, porque además hay bases para pensar eso, no es puro delirio. Pero como ésto ocurrió en el `18 y en ese momento no se sabía que era un virus y mucho menos que podían manipularlo, yo tengo más confianza en el poder maligno de los virus que en el poder de Runsfeld.
Ernestina: Para repasar un poco desde una mirada diferente, la de la homeopatía, sobre todo esto, ¿qué medidas reales, concretas son necesarias para tener cuidado con esto?
Mónica: Bueno, lo que están diciendo todos los Ministerios de Salud del mundo, el tema de estar en lugares aireados, no estar en lugares con mucha gente, lavarse muy bien las manos y la cara cuando uno viene de la calle, al entrar a su casa, la gente que no tiene posibilidad de lavarse las manos, usar alcohol en gel, ese tipo de cuidados que todo el mundo…
Ernestina: Higiene…
Mónica: Higiene, sí. Lavarse muy bien la cara y las manos. Tratar de no tocar barandas y teléfonos y computadotas que pudo haber tocado una persona que pueda haber tenido el virus… De todos modos, me parece también muy difícil tener esos cuidados. Por ejemplo, acá donde la gente viaja en tren hacinada, la gente viaja en subte hacinada…
Ernestina: Sí, las medidas son tan espasmódicas en algún punto, digo, porque cerrar las escuelas y dejar abiertos los boliches…, es extraño.
Mónica: Sí, los boliches y los recitales…
Ernestina: Claro, porque es extraño: una provincia cierra todo, otra no.
Mónica: Sí, bueno es el federalismo, supongo. En EE.UU., creo que está pasando lo mismo: algunos estados coinciden en unas medidas y otros, en otras. Pero a mí lo que me parece más grave es ésto de los trenes y los subtes, la gente va a trabajar…
Ernestina: No puede dejar de trabajar.
Mónica: “No trabajen y se quedan todos en su casa” Colapsa el país.
Alejandro: Mónica, en relación a las medidas que se toman al respecto, en una nota vos decías que el gobierno hizo todo lo que tenía que hacer, y también se dio a conocer los otros días que la ministra, la ex ministra de salud, había aconsejado suspender las elecciones, el gobierno no hizo caso, se sucedieron las elecciones tal cual estaba planeado y, además, inmediatamente después de las elecciones se tomaron un montón de medidas que no se habían tomado antes. ¿Qué pensás de todo ésto?
Mónica: Me parece que las medidas nuevas fueron tomadas porque cambió el ministro, no por las elecciones. En esos días cambió Ocaña por Manzur. El ministro Manzur tomó medidas diferentes a las que tomó Ocaña, es ese para mí el motivo. En cuanto a las elecciones, no me parece que haya podido provocar mayor cantidad de contagios porque la gente para votar no está hacinada en un lugar durante horas, y me parece que no tenía mucho sentido suspender las elecciones, si no se suspendían también los recitales, los boliches, los viajes en tren, los viajes en colectivo, los viajes en subte…
Alejandro: ¿Y no se debería haber hecho todo eso?
Mónica: Es que no se puede hacer todo eso. Uno lo dice y es muy fácil, pero…
Alejandro: En Méjico se hizo…
Mónica: No exactamente así, no todo. Creo que no pararon los transportes, la gente siguió trabajando. Uno lo dice y le suena fácil pero ¿sabés qué? Es el eternauta, es la gente encerrada en su casa, sin salir, sin ir a trabajar. No se puede vivir si trabajar.
Ernestina: De hecho, los mails que nos llegan, mientras hablamos con vos Mónica, un motón de gente que tiene negocio…, se les está fundiendo.
Mónica: Los obreros de la construcción que se vienen desde Merlo, en dos trenes, muertos de frío, hacinados en el tren durante una hora y media, a trabajar en una obra, y decirle a ese tipo “quédese en su casa, no trabaje”. No cobra el jornal por un mes. Es una locura, es imposible. Colapsa el país.
Ernestina: ¿Tenés una mirada optimista de cómo va a terminar ésto, o no podemos saberlo?
Mónica: No podemos saberlo. Te digo la verdad, no se puede saber. A mí me parece que lo único que se puede hacer es no tener miedo, porque el miedo…, es como manejar con miedo, es peligroso el miedo. No tener miedo, pero estar alerta, nada más, seguir cuidándose y ver qué va pasando con el virus.
Ernestina: ¿Con los niños hay que tener algún cuidado especial?
Mónica: Sí, esto de lavarse las manos, tratar de no estar unos con otros y de a muchos en una habitación, que corra el aire… Otro problema acá del argentinismo nuestro es que dan vacaciones o asueto a los chicos y los chicos están…, unos pacientes míos me dijeron “qué bueno nos vamos a los jueguitos”, y se van ahí a jugar de a veinte, todos juntos y están más encima de otro que cuando estaban en el colegio.
Ernestina: Sí, de hecho la recomendación era no tomarlo como un feriado largo, quédense en su casa y ¡Retiro estaba lleno! El factor argento es un punto importante como para tomar medidas, ¿no?
Mónica: Y sí, claro, es verdad lo que decís.
Ernestina: Tendemos a violar la norma, a no hacer caso…
Mónica: Somos los más machos. Y está la otra cuestión que es real, que es ¿qué hace una familia con cuatro chicos, que no tiene niñera, que el papá y la mamá trabajan. ¿Qué hacen con los cuatro chicos, quién los cuida? Eso ocurre y es durísimo.
Ernestina: Es realmente muy complejo y te agradezco, además, el no tirar ninguna falsa esperanza. La realidad es la realidad y esto es lo que está ocurriendo, para aquellos que descreen también que exista la epidemia, porque también están los que dicen “es mentira que hay gripe”
Mónica: Al principio decían “es mentira”. Yo presenté un trabajo sobre ésto en Méjico, en un Congreso de Medicina, en el 2007, y justamente los europeos estaban muy preocupados y los latinoamericanos se mataban de risa, prácticamente. No, qué idea paranoica, es una locura, es imposible, ésto fue inventado por EE.UU. para vender Tamiflú por adelantado. Pero nadie lo creía, y ahora lo creen. Tiene que ocurrir para que lo crean, parece que no pudieran -no sólo los argentinos, los latinoamericanos- Lo malo es que después, la reacción ante la realidad es el pánico.
Alejandro: Mónica, de todas formas, si una persona sospecha que puede tener Gripe porcina, va a un médico, recibe el diagnóstico y toma el Tamiflú u otra variante, lo más probable es que se cure…
Mónica: Sí, y si no lo toma, también lo más probable es que se cure.
Alejandro: Depende de la virulencia de lo que tenga ¿no?
Mónica: Sí, el Tamiflú, en realidad, según recomendación de todos los infectólogos del mundo, hay que darlo en gente que está muy grave, que inicia la enfermedad con una neumonía viral, ahí hay que darle Tamiflú.
Alejandro: ¿O sea que vos podés tener Gripe porcina y tomar otro antiviral e igual curarte?
Mónica: No, ningún antiviral. Yo la tuve y me curé. En general, uno se cura. Es más baja la cantidad de gente que tiene complicaciones, y en esa gente sí se puede dar Tamiflú, pero no a todo el mundo indiscriminadamente. Otro argentinismo bestial es que hay argentinos viajando a Uruguay a comprar Tamiflú. Un delirio. Y yo he oído a una señora que tenía la nena con dolor de garganta, le enchufó Tamiflú. Es una barbaridad, está dándole un antiviral, que puede provocar un desastre mundial, a la hija porque tiene un dolor de garganta que no es la Gripe A. Es muy peligroso.
Ernestina: Muy peligroso. A limpiarse las manos, la casa, a airear, porque también está esa teoría loca de cerrar todas las ventanas para que no entre el virus…
Mónica: No, todo lo contrario. Los virus se mueren por el sol, por el calor.
Ernestina: Es así, hay que ventilar y hay que hacer caso. Muchas gracias, Mónica.
Mónica: De nada.
 
Queda archivado en la sección Salpicaditos de actualidad
 
 
 
 
 
 
 

 

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~ por APG en julio 14, 2009.

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